Defensa y Justicia tuvo su noche épica en el Morumbí

El equipo de Sebastián Becacecce eliminó al poderoso San Pablo en tierras brasileñas, al empatar 1 a 1 y hacer valer el gol de visitante (en la ida habían igualado 0 a 0 en Varela). Con un planteo brillante, el Halcón logró un objetivo muy difícil, que será recordado como una hazaña, en el primer partido internacinal del club.
C_neoVXXcAEgK-S

Histórico. Algo impensado hace unos años atrás se vivió anoche en el mítico estadio Morumbí de Brasil, donde Defensa y Justicia convirtió en realidad lo imposible: eliminar al gran San Pablo en su casa y pasar de ronda en la primera competencia internacional de su historia.

Es cierto que este equipo, dirigido por Rogerio Ceni, no tiene el mismo espíritu que el de Telé Santana, o hasta el de Nery franco que le ganó la final de la Sudamericana a Tigre. Este San Pablo tiene a Lucas Pratto como emblema goleador y a Crhistian Cueva como armador de juego. Un argentino y un peruano en la cúspide del equipo.

Sin embargo, eso no le quita mérito a este Defensa dirigido por Sebastian Becaccece y formado por Ariel Holan, que fue al Morumbí en busca de un sueño y lo hizo realidad a fuerza de orden táctico y entrega durante los noventa minutos. Por momentos, manejó la pelota lejos del arco defendido por Gabriel Arias, y cuando las papas quemaban, supo defenderse muy bien.

Un zapatazo desde 25 metros de Thiago Mendes en el minuto 5 puso arriba al conjunto local y parecía que se diluía la ilusión varelense. Sin embargo, Gonzalo Castellani se encontró con la pelota en el área chica tras un centro de Jonás Gutiérrez y, a los '10, igualóla serie para el "Halcón" y convirtió el famoso gol de visitante.

Defensa aguantó hasta el final y se llevó la clasificación para Florencio Varela, dejando atrás un escollo más que difícil en la Copa Sudamericana, la primera internacional. Y el equipo de Bececcece arrancó con el pie derecho.

ERROR (no puede mostrarse el objeto)